sábado, 21 de diciembre de 2013

"La ridícula idea de no volver a verte" - Rosa Montero

Sinopsis del libro: "Cuando Rosa Montero leyó el maravilloso diario que Marie Curie comenzó tras la muerte de su esposo, y que se incluye al final de este libro, sintió que la historia de esa mujer fascinante que se enfrentó a su época le llenaba la cabeza de ideas y emociones. La ridícula idea de no volver a verte nació de ese incendio de palabras, de ese vertiginoso torbellino.
Al hilo de la extraordinaria trayectoria de Curie, Rosa Montero construye una narración a medio camino entre el recuerdo personal y la memoria de todos, entre el análisis de nuestra época y la evocación íntima. Son páginas que hablan de la superación del dolor, de las relaciones entre hombres y mujeres, del esplendor del sexo, de la buena muerte y de la bella vida, de la ciencia y de la ignorancia, de la fuerza salvadora de la literatura y de la sabiduría de quienes aprenden a disfrutar de la existencia con plenitud y con ligereza".
 

Marie Curie una extraordinaria mujer que luchó por conseguir unos resultados que solo una mente privilegiada como la suya fue capaz de obtener, y para los que tuvo que luchar enconadamente ante todas las dificultades que se encontró en aquella época y que Rosa Montero narra en este libro con una prosa exquisita. La autora de “La ridícula idea de no volver a verte” realiza un paseo por la vida de la científica polaca: juventud, amores, hijas, familia.  El gran amor de Marie fue su marido Pierre Curie y en su diario describe esos sentimientos y la añoranza que siente de su esposo, padre de sus hijas, compañero en sus investigaciones. Una mujer que recibió dos premios Nobel: en Física junto con Pierre en 1903 y en Química, en solitario, en 1911. Descubrió y midió la radiactividad. Suyo es también el hallazgo del polonio y el radio. Fue la primera mujer en Francia en licenciarse en Ciencias en La Sorbona y en tener una Cátedra.



Matrimonio Curie en su laboratorio
Marie Curie con sus hijas tras la muerte de Pierre

Marie con sus dos hijas: Irene y Eve
Pierre y Marie Curie

             Rosa Montero en su obra establece un paralelismo entre su vida y la de la científica en respuesta a los sentimientos y anhelos tras el fallecimiento de su marido. Ambas manifiestan un dolor, que Marie expresó en su diario y Rosa vuelca en su escritura.  Estas son algunas de las frases que me he extraído y transcribo. En mi línea, o sea, las relacionadas con escritura y sentimientos:

“Los libros nacen de un germen ínfimo, una frase, una imagen, una intuición; y crecen como zigotos, orgánicamente, célula a  célula, diferenciándose en tejidos y estructuras cada vez más complejas, hasta convertirse en una criatura completa y a menudo inesperada”.

“Para poder escribir una novela la historia tiene que guardar burbujas de uno dentro de tu cabeza. Escenas que son islas de emoción candente. Y es por el afán de llegar a las escenas que, no sabes por qué, te dejan tiritando, por lo que atraviesas tal vez meses de soberano e insufrible tratamiento de teclada. De modo que el paisaje que atisbas al empezar una obra de ficción es como un largo collar de oscuridad iluminado de cuando en cuando por una gruesa perla iridiscente y tú vas avanzando con esfuerzo por el hilo de sombras de una cuenta a la otra atraída como las polillas por el fulgor, hasta llegar a la escena final, que para mí es la última de estas islas de luz".
“La característica esencial de lo que llamamos locura es la soledad, pero una soledad monumental, tan grande, que no cabe dentro de la palabra. En el origen de la creatividad está el sufrimiento, el propio y el ajeno. El verdadero dolor es innegable, nos deja sordos y mudos, está más allá de toda descripción, de todo consuelo. El verdadero dolor es una ballena demasiado grande para ser arponeada. Y sin embargo, y a pesar de ello, los escritores nos empeñamos en poner –palabras en la nada-. Todos necesitamos de la belleza para que la vida nos sea soportable. Dice Fernando Pessoa: la literatura, como el arte en general, es la demostración de que la vida no basta”.
“La infancia es el lugar al que no se puede regresar, pero del que nunca se sale. El “niño” es el padre del hombre, dice Wodsworth. Crecemos como bonsáis torturados y podados y empequeñecidos por las circunstancias, las convenciones, los prejuicios culturales, los imperativos sociales, los traumas infantiles y las expectativas familiares.
El amor consiste en encontrar a alguien con quien compartir tus rarezas. Todas las pequeñeces que conforman a una persona. Son nuestra fórmula básica, el garabato único que cada uno dibuja en la existencia”.
“Para vivir tenemos que narrarnos; somos un producto de nuestra imaginación. Nuestra memoria en realidad es un invento, un cuento que vamos reescribiendo cada día; lo que quiere decir que nuestra memoria es también ficcional.
Cuando alguien fallece hay que escribir el final de quien muere, pero además el final de nuestra vida en común. Contarnos lo que fuimos el uno para el otro, decirnos todas las palabras bellas necesarias, construir puentes sobre las fisuras, desbrozar el paisaje de maleza. Y hay que tallar ese relato redondo en la piedra sepulcral de nuestra memoria”.
“La creatividad es un intento alquímico de transmutar el sentimiento en belleza. El arte y la literatura son armas poderosas contra el Mal y el Dolor. Las novelas no los vencen (son invisibles), pero nos consuelan del espanto.  Porque no unen al resto de los humanos: la literatura nos hace formar parte de todo y en el todo, el dolor individual parece que duele un poco menos. Pero además el sortilegio funciona porque, cuando el sufrimiento nos quiebra el espinazo, el arte consigue convertir ese sucio y feo daño en algo bello.
Narro y comparto una noche lacerante y al hacerlo arranco chispazos de la luz a la negrura, pero además hay que  hacer algo con todo eso para que no nos destruya con ese fragor de desesperación, con el inacabable desperdicio, con la furiosa pena de vivir cuando la vida es cruel. Los humanos nos defendemos del dolor sin sentido adornándolo con la sensatez de la belleza. Aplastamos carbones con las manos desnudas y a veces conseguimos que aparezcan diamantes”.
“Morir es parte de la vida, no de la muerte: hay que vivir la muerte”, dice con deslumbrante sencillez la Dra. Iona Heath. Los humanos no sabemos qué hacer con la muerte: grande, impensable, inmanejable, cruel, horrible. Ni siquiera la pirámide más monumental es suficiente para defendernos de la muerte, así que además nos hemos rodeado de ritos. La pena es pura y sagrada y hasta en la muerte puede haber belleza, si sabemos vivirla”.
Rosa es gran aficionada a las biografías: "son como cartas de navegación de la existencia que nos avisan de los escollos y bajíos que nos esperan. Infamia, juventud y madurez abarcan un montón de hojas. Pero llega un momento del relato de sus vidas en donde, de repente, todo parece vaciarse, acelerarse, comprimirse, como en si en la vejez lo que sucede es poco interesante. Por lo general en las biografías hay ese silencio, ese vacío. Como si uno se ausentara de su propia vida.
Qué difícil es la relación con nuestro organismo. Somos nuestro cuerpo, pero no podemos evitar la sensación de ajenidad, de extrañeza, de rehenes de la carne”.
No le gusta practicar la narrativa autobiográfica. Rosa siempre ha necesitado la intermediación de un cuento para expresar sus alegrías y sus penas. "Los personajes de ficción son las marionetas del inconsciente. No manejar bien el equilibrio entre lo ficticio y lo real, puede tener consecuencias devastadoras. No es fácil saber dónde pararse, hasta dónde es lícito contar y hasta dónde no, cómo manejar la sustancia siempre radioactiva de lo real. Ansío ser totalmente libre de escribir; quiero volar; quiero alcanzar la ingravidez perfecta. Pero hay ligaduras personales de las que no quiero desprenderme o no sé desprenderme. La literatura o el arte en general, no pueden alcanzar esa zona interior. La literatura se dedica a dar vueltas en torno al agujero, con suerte y con talento, tal vez consiga lanzar una ojeada relampagueante a su interior. Ese rayo ilumina las tinieblas, pero de forma tan breve que solo hay intuición, no una visión. Y además, cuanto más te acercas a lo esencial, menos puedes nombrarlo. El tuétano de los libros está en las esquinas de las palabras. Lo más importante de las buenas novelas se agolpa en la elipsis, en el aire que circula entre los personajes en las frases pequeñas”.
"John Lennon: la vida es aquello que sucede mientras nosotros nos ocupamos de otra cosa. Saber ser feliz es un conocimiento complicado. Cuando algo te ha costado mucho, aprendes a apreciarlo.
La insatisfacción de los humanos, ese querer siempre algo más, algo distinto, algo mejor, es el origen de innumerables desdichas. Además la felicidad es minimalista. Es sencilla y desnuda. Es un casi nada que lo es todo.
Todos los humanos somos novelistas y, por consiguiente, dice Rosa: soy redundante porque me dedico a escribir. Hago novelas cuyas peripecias no tienen que ver conmigo, pero que representan fielmente mis fantasías. Ahora que con este libro he intentado decir siempre la verdad, quizá haya terminado haciendo en realidad mucha más ficción. Porque como dice Iona Heath: hallar sentido en el relato de una vida es un acto de creación.
Siempre pensé y lo he escrito alguna vez, que la vejez es una edad heroica. Pero ahora intuyo que con la edad podemos aprender a escribirnos mejor: a fin de cuentas la novela es un género de madurez.
Según estudios realizados en los últimos años la felicidad dibuja una forma de U a lo largo de la vida. Es decir, hombres/mujeres de todas las sociedades dicen sentirse más felices en la juventud y en la vejez, mientras que el momento más difícil de la existencia está entre los 40/50 años"

Un libro muy interesante, que atrapa en su lectura y que te abre una línea biográfica de investigación sobre la figura de una increíble científica, Marie Curie. Un texto muy largo el que os he colocado, siempre llevada en mi ánimo de informar y de animaros a que leáis, como dicen los ortodoxos en literatura: un libro a la semana. Y por supuesto amigos: Volveré... (Coral).
 
    

2 comentarios:

  1. SOLAMENTE HE LEÍDO ENTRE LINEAS, NO PUEDO HACER NINGÚN COMENTARIO,NO OBSTANTE ME PARECE MUY INTERESANTE .YA TE DIRÉ, DE TODAS MANERAS SERA INCREÍBLE POR TU PARTE BESOSSSSS

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    1. Te animo a que leas el libro, es muy interesante. Besitos Wences.

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